Una de las características que signa a los tiempos actuales es la incertidumbre respecto del mañana planetario a la que se verá enfrentada una sociedad cada vez más compleja, fragmentada, dinámica y virtualmente comunicada. Y, a la vez, con muchas carencias en lo que se refiere al desarrollo de competencias profesionales y también en relaciones humanas.
Es en este contexto en donde Internet puede cumplir una función primordial: facilitar el acceso a más y mejores oportunidades educativas a los que por razones económicas y/o geográficas estén marginados de ellas o en situación desmedrada respecto de otros. A través de Internet se abre la posibilidad de apoyar el proceso de enseñaza-aprendizaje en las escuelas, de integrar a las personas a la formación permanente sin necesidad de abandonar su vida laboral, por ende asegurar la actualización de sus saberes y la incorporación a nuevos conocimientos. Así como también permite el aprendizaje a lo largo de la vida, sin distinción de edad para estudiar, asegurando la vigencia y contribución de los mayores a la sociedad.
Porque una sociedad que se considera democrática debe velar y garantizar la factibilidad de participación de todos los individuos que la conforman; la única manera de que ello ocurra es creando condiciones que permitan el acceso al conocimiento y a la información.












diálogo
Maria Luisa, tu artículo dialoga con el de Rolando, recomiendo lo leas: Internet y Democracia
Sin duda la educación es una de las grandes vías de la utopía democrática, ya que la ignorancia es la madre de la alienación. Una buena pregunta es ¿quién se hará (o debería hacerse) cargo de este rol? Con la mercantilización de la educación en Chile y en el mundo (al menos occidental), ¿a quién le interesa desarrollar educación gratuita o barata/accesible a los marginados?
saludos!